El viaje es inminente. La bici está pidiendo pista. Cargada. Con ruedas impecables.Y un montón de ganas metidas en ella que revientan las cremalleras de las alforjas.
Me encanta verle así de ilusionado, con todo milimetricamente estudiado para que no falten detalles en sus pedaladas. Para que no sobren momentos inolvidables que apuntar en la libreta.
Ya solo quedan días. Y se me revolucionan las cosquillas que se pierden por las vísceras. Y encuentran esa parte de mi que se iría con él.
No puedo negarlo. También hay alguna cosquilla que otra que se escapa de autista a la cabeza.Y es entonces cuando conversa con los miedos y doña preocupaciones. Y sí, es cierto. Este viaje también entraña riesgos. Pero esos chutes de adrenalina son los que a Rober le dan la vida. ¡¡¡Y además, esta vez...sin avispas..."Adrejet"!!
jueves, 19 de noviembre de 2009
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